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Escudo

Sportivo Everton DESAPARECIDO

Montevideo, Montevideo

Historia y Descripción

El fútbol que ya no está: Sportivo Everton, el humilde de Capurro

En el entramado dorado del fútbol uruguayo, detrás de los gigantes y de los clubes que lograron consolidarse en el profesionalismo, descansa una enorme cantidad de instituciones barriales que supieron vestir de fiesta a Montevideo. Hoy nos adentramos en la historia de uno de esos románticos olvidados: el Sportivo Everton, un humilde club del barrio Capurro que dejó su huella en el siglo XX antes de desaparecer en el anonimato del tiempo.


Los orígenes en el viejo Capurro

Nacido en las primeras décadas del siglo pasado, el Sportivo Everton llevó con orgullo la identidad de Capurro, una zona históricamente ligada a la actividad portuaria, las fábricas y una fortísima pasión futbolera (cuna también de otras históricas camisetas).

El nombre "Everton", de clara herencia británica, no era una casualidad: a principios de siglo, la influencia de los marineros e ingenieros ingleses que llegaban al puerto de Montevideo todavía resonaba con fuerza en la denominación de los nuevos clubes criollos que florecían en las barriadas.


1928: El inicio en el barro de la Cuarta División

Para finales de la década de 1920, el fútbol uruguayo vivía una época de transición y masividad absoluta tras los hitos olímpicos de la Celeste. El Sportivo Everton batallaba desde bien abajo.

En 1928, el club competía activamente en la Cuarta División del fútbol local. En el organigrama de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) de aquellos años, esto equivalía a las series de la Tercera de Ascenso / Extra. Eran campeonatos durísimos, disputados en canchas abiertas donde el fervor del vecindario era el único sostén económico y emocional de los jugadores, quienes jugaban puramente por el amor a la camiseta del barrio.


1936: La mítica Divisional Extra y la Zona B

El año 1936 fue bisagra para el fútbol de ascenso en Uruguay. Tras la implantación del profesionalismo en Primera División en 1932, las categorías inferiores sufrieron una profunda reestructuración. En junio de 1936 se unificaron las ligas amateur y profesionales supervivientes, dando nacimiento formal a la Divisional Extra como la gran base del fútbol uruguayo.

El Sportivo Everton formó parte de ese momento histórico. Para el torneo de 1936, el club fue emparejado en la Zona B, una serie sumamente competitiva donde le tocó medirse con instituciones que más tarde harían historia grande o que compartían su misma esencia barrial.

Cada fin de semana, el barrio Capurro se movilizaba para acompañar al Sportivo Everton en un torneo que terminó ganando de forma invicta el vecino Uruguay Montevideo (de Pueblo Victoria).


El destino de un club de barrio

Como ocurrió con tantas otras instituciones de la Divisional Extra, la falta de una infraestructura propia, los costos de afiliación y el avance del profesionalismo voraz fueron desgastando a los clubes netamente vecinales. Sin el pulmón financiero de las grandes masas, el Sportivo Everton terminó por desafiliarse y desaparecer de las planillas oficiales de la AUF en los años posteriores.

A pesar de que sus colores y registros exactos se han ido perdiendo con las décadas, su nombre sobrevive en las viejas memorias de la prensa escrita y en el recuerdo de un Capurro que, alguna vez, gritó los goles de un cuadro llamado Everton.

Sedes y Estadios

Foto Estadio

Cancha de Everton

Rambla José Cardoso esq Juan María Gutiérrez

SEDE PRINCIPAL Desaparecido
Capacidad: 1,000
Inauguración: Inicios de la década de 1920