Maldonado, Uruguay
Gregorio Aznárez: El hombre y el pueblo que endulzaron la historia uruguaya.
En el sudoeste del departamento de Maldonado, recostado sobre el kilómetro 89 de la Ruta 9 y a la sombra de la majestuosa Sierra de las Ánimas, se encuentra Gregorio Aznárez.
El nombre de esta localidad rinde homenaje a un pionero de origen español cuya visión agroindustrial transformó la economía de la región y grabó un hito indeleble en la historia de Uruguay: la producción del primer kilo de azúcar nacional.
El Pionero: De Navarra a las tierras de Maldonado.
Gregorio Aznárez nació en 1860 en la Villa Mendigorría (Navarra, España), en el seno de una familia de origen noble que debió emigrar al Uruguay en 1869 a causa de la Tercera Guerra Carlista.
Establecido en el país, Aznárez demostró desde muy joven una notable inclinación por el comercio y la experimentación agroindustrial.
A los 28 años ya participaba en las primeras exportaciones de cereales, harina y cuero hacia Brasil, y poco después inició los primeros ensayos con cultivos de arroz y remolacha azucarera.
Su destino cambió de forma definitiva en la década de 1890, cuando se asoció con Félix Giraud, quien poseía el marco legal para impulsar la industria del azúcar en el país. Con el objetivo de hallar la tierra perfecta para el cultivo de la remolacha, Aznárez emprendió una célebre travesía a caballo de 50 días, recorriendo minuciosamente los departamentos de Canelones, San José, Maldonado y Rocha.
Finalmente, halló el lugar ideal junto al arroyo Solís Grande: un valle de tierras fértiles, protegido de las plagas migratorias de langostas y estratégicamente beneficiado por la llegada del ramal ferroviario del Este a la Estación La Sierra en 1895.
La génesis de un pueblo industrial.
En el año 1900, Aznárez adquirió unas 2.000 hectáreas en el paraje La Sierra y comenzó a dar forma a un ambicioso proyecto comunitario y productivo:
Infraestructura: Se inició la construcción de la fábrica de azúcar y de las primeras viviendas destinadas tanto a los obreros del ingenio como a los medianeros encargados de cosechar la remolacha.
El hito de 1903: El ingenio, bautizado originalmente como "Primera Cosecha", logró en 1903 procesar y elaborar el primer kilo de azúcar de producción nacional.
Tras el posterior retiro de Giraud, Aznárez asumió el liderazgo del emprendimiento con gran resiliencia. El núcleo poblacional creció con rapidez. Para 1910 ya se habían fundado la primera escuela pública, un puesto policial y un club social que dinamizaron la vida comunitaria.
El esplendor bajo el sello de RAUSA.
Hacia mediados del siglo XX, con la implementación de leyes de fomento azucarero, el complejo agroindustrial alcanzó su época dorada bajo la firma RAUSA (Remolacheras Azucareras del Uruguay S.A.), impulsada también por los hijos de Gregorio, entre ellos Julio Gregorio Aznárez.
El paraje se convirtió en un próspero enclave obrero que combinaba el trabajo del campo con los servicios de una pequeña ciudad.
Con el auspicio de la empresa, las familias locales —que llegaron a contar con más de un centenar de medianeros afincados— accedieron a:
Escuelas, liceo y colegio privado.
Policlínica de salud pública, juzgado y oficina de correos.
Cine, teatro, plaza de deportes y el Club Social y Deportivo Rausa.
Debido a este despegue y arraigo identitario, la localidad fue oficialmente declarada pueblo en 1959, adoptando definitivamente el nombre de su mentor: Gregorio Aznárez.
Transformación y legado patrimonial.
La segunda mitad de la década de 1970 marcó el inicio del declive de RAUSA, que cerró sus puertas definitivamente a mediados de los ochenta. Aunque posteriormente se instalaron otras iniciativas productivas en el complejo (como Agroindustrias La Sierra para la producción de azúcar líquido a partir de maíz, activa hasta 1996, o firmas con capitales extranjeros), el perfil del pueblo debió reconfigurarse.
Hoy en día, Gregorio Aznárez resguarda con orgullo su pasado industrial y ferroviario.
El viejo paraje es un punto clave dentro del circuito turístico alternativo "Arco del Sol" y de las propuestas ecoturísticas de la Zona Oeste de Maldonado. Gracias al esfuerzo de la comunidad y de la Asociación de Fomento y Desarrollo Pueblo Aznárez (AFODEPA), el Museo "La Sierra" funciona como el custodio de la memoria local, rescatando las piezas, los relatos y el valor patrimonial de aquel sueño remolachero que endulzó al Uruguay.
Su población actual es de aproximadamente 1.200 habitantes