Historia y Descripción
El Linaje de Palermo Fútbol Club: Del Galpón a la Gloria del Fútbol Rochense.
El fútbol del interior de Uruguay está hecho de historias mínimas que se vuelven gigantes con el tiempo.
En la ciudad de Rocha, hay un nombre que evoca barrio, superación y una identidad inquebrantable: el Palermo Fútbol Club.
Esta es la crónica de un club que nació a la luz de un farol de queroseno y se transformó en un pilar fundamental de la Liga Rochense de Fútbol.
El Origen: Un Grupo de Gurises y un Galpón con Historia.
Corría el año 1944 cuando el Profesor de Educación Física Ariel "Tato" Álvarez organizó un Campeonato de Fútbol de Menores para menores de 15 años.
En una época donde el Baby Fútbol no existía, un grupo de muchachos de la zona de Grito de Asencio y José Enrique Rodó decidieron que el barrio tenía que estar representado.
Ese grupo, que originalmente se juntaba como una murga de gurises, encontró su "sede central" en un galpón de la calle Grito de Asencio (entre Rodó y 19 de Abril). El lugar pertenecía a Don Francisco I. Rótulo Casella y albergaba herramientas, maderas y carretillas de construcción.
Allí, alrededor de una rústica mesa y bajo la luz de un farol de queroseno, nació el Palermo Fútbol Club. Sus fundadores fueron:
Emil Rótulo (“Pibe”), Juan Ángel Féola (“Pocho”), Justino Velázquez, Ruben Nassi (“Yiye”), Raúl Paciello, Kidie Rótulo (“Bocho”), Daniel Raúl Féola (“Nené”), Julio Eduardo Casella (“Cacho”).
El Debate por el Nombre: ¿De dónde salió "Palermo"?.
Existen dos teorías populares y entrañables sobre la elección del nombre:
La inspiración profesional: Buscando escapar de los típicos nombres de los grandes de Montevideo, alguien recordó que el Central Fútbol Club (hoy Central Español) se había coronado campeón del Torneo Competencia. Al ser Central del Barrio Palermo de Montevideo, y jugar en el Estadio "Palermo", el nombre sonó perfecto.
La identidad del barrio: La fisonomía de esa zona de Rocha (desde Rodó hacia la actual Plaza de Deportes) era por entonces anegadiza, con estanques y hornos de ladrillos, habitada por muchos inmigrantes italianos de Sicilia y Palermo.
El lugar era conocido popularmente como el "Bajo Palermo".
Sea cual sea la versión real, el cuadro del barrio fue bautizado con el nombre que hoy es sinónimo de orgullo.
Los Colores y el Vínculo con Central.
La primera indumentaria de aquellos menores en 1945 fue pura creatividad: usaron los buzos blancos de gimnasia del Liceo, a los cuales sus madres les cosieron una banda diagonal roja (estilo River Plate de Argentina) y las iniciales P.F.C. en color azul.
Sin saberlo, ya estaban combinando los tres colores históricos de la institución.
Más adelante, cuando el club se afilió formalmente a la Liga Rochense, se envió una comitiva a Montevideo a visitar a los directivos de Central F.C. en busca de apoyo utilitario. Si bien Central no pasaba por un buen momento económico para donar indumentaria, les obsequiaron una bandera del club. A esa bandera solo hubo que cambiarle la "C" por la "P". A partir de ese lazo, Palermo adoptó definitivamente la hermosa camiseta a rayas verticales del club palermitano de la capital.
Del Campito "San Miguel" a la Cancha Propia.
Antes de los estadios y las canchas oficiales, el fútbol se moldeaba en la calle y en los baldíos.
El texto original evoca con nostalgia las tardes en el campito "San Miguel" (propiedad de Juan Miguel), un terreno de 100 metros de largo lindero a estanques de agua y camalotes en la calle Lucio Sanz y Sancho.
"Los gurises salían de la escuela, se sacaban la túnica y la moña azul, tomaban la merienda de pie para no perder tiempo y partían corriendo al campito.
Se jugaba hasta que no se veía la pelota, terminando bajo la clásica regla de 'el que hace el próximo gol, gana'."
De esos potreros sin computadoras ni tecnologías surgieron cracks de técnica pura como Juan "Bebe" Lombardi, célebre por sus gambetas cortas en un metro cuadrado que dejaban "en blanco" a los rivales.
La Sede y el Estadio Manuel Mato.
El gran salto institucional llegó con la afiliación a la Liga Rochense de Fútbol el 6 de febrero de 1953 (fecha que quedó marcada como su fundación oficial).
Bajo la presidencia de Don Manuel Mato ("Lelo"), el club adquirió los terrenos en la prolongación de la calle Lavalleja, inaugurando su cancha en mayo de 1954. Tiempo después, la familia Mato donó formalmente el campo deportivo, el cual hoy lleva con orgullo su nombre.
En cuanto a sus sedes sociales, el club fue creciendo paso a paso:
El viejo galpón de la calle Grito de Asencio (1944).
La esquina de Grito de Asencio y Rodó (propiedad de la familia Macedo).
Calle Río Branco (hoy José Batlle y Ordóñez), frente a Plaza Congreso.
Esquina de Florencio Sánchez y 19 de Abril (1972).
Esquina de Rodó y Ángel María Rivero.
Sede Actual: Ubicada en Avenida Ituzaingó y Orosmán de los Santos, adquirida bajo la presidencia de José "Pepe" Pienica, donde hoy funciona la sede central y una espectacular cancha de Baby Fútbol que da vida al semillero del club.
Dirigentes que Forjaron la Grandeza.
Un club es tan grande como las personas que donan su tiempo para él.
Desde su primer presidente en los años juveniles, Aparicio Macedo, hasta las etapas de consolidación, Palermo ha tenido timoneles firmes que mantuvieron vivo el legado: Aparicio Macedo (Primer presidente del Palermo de Menores), Francisco I. Rótulo (Quien presidió durante 5 años en la etapa inicial), Manuel Mato, Wilfredo Píriz, Julio Cadimar, Ruben Presa, Artigas López, Nepomuceno Reyes, Roberto Busciolano, Boris Magliano, Dr. Kidie Rótulo, Carlos Silvera, Ruben Nassi, José Pienica, Juan Carlos Maurente, N. Lema, Dr. Mario Anza León, Francisco Mora, Cr. Manuel Cardoso, Winster Rocha, Milton Lazo, Dr. Néstor Fernández.
Palermo: Identidad Rochense.
Hoy, Palermo Fútbol Club no es solo un equipo de fútbol; es el testimonio vivo de un barrio que se unió por una pasión, de madres que cosían bandas rojas en buzos de liceo, y de vecinos que apostaron por el deporte como la herramienta social más sana.
Cada vez que la pelota rueda en la cancha Manuel Mato, el eco de aquellos gurises de 1944 sigue gritando ¡gol! con la misma fuerza que al principio.
Sedes y Estadios
Complejo Deportivo Manuel Mato
Lavalleja esq Avda Brasil