Historia y Descripción
Centro Atlético Lito: El histórico club del café que desafió a los grandes del fútbol uruguayo.
El fútbol uruguayo está construido sobre las bases de clubes de barrio, esquinas nostálgicas y boliches que servían de sede y tribuna.
En ese mapa de romanticismo y pelota, el Centro Atlético Lito ocupa un lugar de privilegio.
Nacido en el corazón del barrio Arroyo Seco, este club no solo llegó a competir al máximo nivel local, sino que se convirtió en una pieza fundamental de una de las épocas más convulsas y apasionantes de nuestro fútbol.
El origen: De la mesa de un café a las canchas.
La historia del Centro Atlético Lito comenzó a gestarse, como las grandes revoluciones de la época, alrededor de una mesa de café.
El club tomó su nombre directamente del diminutivo de Manuel "Lito" Semino, el querido dueño del Café Lito, un concurrido punto de encuentro ubicado en la emblemática intersección de las calles Agraciada y Santa Fe, en el barrio montevideano de Arroyo Seco.
Lo que nació como el cuadro de los parroquianos del café pronto demostró que estaba para grandes cosas.
Con una camiseta que adoptó los colores azul y grana, el C.A. Lito empezó a escalar rápidamente en las categorías de la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF).
El Cisma y la curiosa historia del "Lito Cuadrado".
El nombre de Lito quedó grabado a fuego en la historia por su protagonismo durante el Cisma del fútbol uruguayo (1922-1925), un período donde el balompié oriental se dividió en dos asociaciones paralelas: la AUF y la Federación Uruguaya de Fútbol (FUF).
Aquí se dio una de las mayores curiosidades del club:
El "Lito Redondo" (AUF): El equipo principal decidió permanecer en la AUF, donde compitió en Primera División midiéndose ante Nacional y los clubes que se quedaron en dicha asociación.
El "Lito Cuadrado" (FUF): Para no perder presencia ni dar la espalda al nuevo movimiento, se formó un segundo equipo que se inscribió para jugar en la Federación Uruguaya de Fútbol. A este bando se lo conoció popularmente como Lito Cuadrado, debido a que el clásico escudo del club, que solía ser redondo o estilizado, se modificó a una forma cuadrangular en su camiseta para diferenciarlo del equipo de la AUF.
Esta dualidad le permitió al club de Arroyo Seco ser de los pocos en tener, técnicamente, presencia en las dos ligas de forma simultánea. Tras la reunificación del fútbol uruguayo en 1926 a través del Laudo Serrato, el club volvió a unificarse bajo una sola bandera.
Campañas destacadas y el orgullo de Primera.
El Centro Atlético Lito se codeó con la élite del fútbol local durante casi una década en los años 20. Logró el ascenso a la Primera División de la AUF tras coronarse Campeón de la Divisional Intermedia en 1920.
Ya en la máxima categoría, Lito no fue un mero participante. Firmó campañas memorables, destacando un 5.° puesto en 1922 y un espectacular 4.° puesto en 1923, quedando por encima de varios equipos tradicionales y consolidándose como un rival durísimo.
Cuna de Campeones del Mundo y Olímpicos.
Si algo agiganta el mito del Centro Atlético Lito es su condición de cantera de cracks.
De sus filas surgieron futbolistas que tocaron el cielo con las manos con la Celeste en la época más gloriosa de la selección uruguaya:
José Nasazzi: El "Mariscal", el capitán histórico de los campeones mundiales y olímpicos, dio sus primeros pasos firmes en Primera División defendiendo la camiseta de Lito antes de pasar a Bella Vista. Su fiereza y liderazgo se moldearon con los colores del club de Arroyo Seco.
Héctor Castro: El mismísimo "Manco" Castro, autor del primer gol uruguayo en un Mundial (1930) y del gol que selló la final ante Argentina, debutó oficialmente en Primera vistiendo la camiseta del Centro Atlético Lito, antes de brillar en Nacional.
Pedro Cea: "El Empatador Olímpico", figura clave en Colombes 1924, Ámsterdam 1928 y el Mundial de 1930, fue otra de las glorias que defendió los colores de este humilde pero gigante club de barrio.
Despedida, resistencia barrial y el renacer en los 70.
Con el advenimiento del profesionalismo en la década de 1930, sostener un club puramente de barrio se volvió una tarea cuesta arriba.
Lito continuó batallando en las divisiones de ascenso hasta que las dificultades económicas y estructurales se hicieron insostenibles.
Finalmente, en el año 1946, el Centro Atlético Lito dejó de competir de forma oficial en la AUF, marcando el fin de su primera y gloriosa etapa.
Sin embargo, el sentimiento por los colores azul y grana nunca murió en Arroyo Seco. Pasaron las décadas y la mística del club se transmitió de generación en generación.
Fue así que, en la década de los años 70, un grupo de entusiastas y vecinos decidió refundar el club.
El objetivo en ese momento no era el fútbol profesional, sino mantener viva la identidad de Lito compitiendo con enorme éxito en diversos campeonatos de barrio y ligas comerciales, devolviendo la mítica camiseta a las canchas de tierra de Montevideo.
2022: El histórico regreso a la AUF.
Lo que muchos consideraban una hermosa historia del pasado romántico del fútbol uruguayo dio un vuelco espectacular en el siglo XXI.
llama que se mantuvo encendida en los campeonatos barriales encendió un proyecto mucho más ambicioso.
Tras un enorme trabajo dirigencial y deportivo, en el año 2022 el Centro Atlético Lito concretó su tan ansiado regreso oficial a la Asociación Uruguaya de Fútbol. 76 años después de su partida, el club se inscribió para competir en la Divisional D, devolviendo a la AUF un nombre con aroma a café, historia y campeones del mundo.
El viejo Lito está de vuelta. El club que nació en la esquina de Agraciada y Santa Fe sigue demostrando que en el fútbol uruguayo, la tradición, el barrio y la historia pesan más que el olvido.
Como el club no cuenta con cancha propia, la Mesa Ejecutiva de la Primera División Amateur le asigna distintos escenarios cuando debe oficiar como local.
Sedes y Estadios
Parque Salvo
Capurro esq Coraceros.
Parque Sedalana
Hermanos Gil y Uruguayana